26 de enero de 2026 · La Galga

Yoga y brunch: cómo surgió esta combinación tan nuestra

Clase frente al mar y luego mesa puesta. Uno de los planes que más repetimos y por qué funciona.

La idea era sencilla: si el mar está a cinco minutos, ¿por qué no empezar el sábado allí?

El plan

Una clase de yoga en la playa de La Malagueta, a primera hora, cuando la arena todavía está fresca y hay poca gente. Después, todos caminando a La Galga, donde está la mesa puesta.

Por qué funciona tan bien

Por el orden. Hacer ejercicio y luego desayunar es exactamente al revés de lo que suele pasar un sábado, y el cuerpo lo agradece.

Y porque une dos cosas que normalmente se hacen solas: la clase de yoga en la que no hablas con nadie y el desayuno en el que no conoces a nadie. Al juntarlas, la gente acaba compartiendo mesa con quien tenía la esterilla al lado.

Quién lo da

Trabajamos con profesoras de la ciudad. Las clases son accesibles: no hace falta experiencia ni tocarse los pies. Si nunca has hecho yoga, este es probablemente el mejor formato para empezar, porque nadie va a mirarte.

Qué incluye

Clase y brunch. El menú lo montamos nosotros pensando en que vienes de moverte: proteína, fruta, pan bueno y café.

En las ediciones de tarde-noche hemos hecho también yoga y cena, con ritual de luna llena incluido y una copa de vino natural.

Precios y fechas

Suelen estar entre 40 y 50 € según la edición y lo que incluya. Las fechas se anuncian en Instagram y en la sección de eventos de la web, con reserva directa.

Un consejo

Las plazas vuelan y no es una frase de marketing: el espacio del local marca el máximo. Si ves la fecha y te apetece, no lo dejes para el día siguiente.