El pesto de anacardos: por qué no lleva piñones
Hacemos el pesto en casa y con anacardos. No es por ahorrar: es porque sale mejor para lo que lo usamos.
El pesto genovés lleva albahaca, ajo, piñones, parmesano y aceite de oliva. El nuestro cambia una cosa.
Por qué anacardos
Textura. El anacardo es más graso y más blando que el piñón, y al triturarlo genera una crema mucho más untuosa. Para una tosta o un sándwich eso importa: un pesto demasiado suelto se escurre y empapa el pan.
Sabor. El piñón tiene un punto resinoso muy característico que es maravilloso en pasta pero que puede competir con la burrata o el pavo. El anacardo es más neutro y dulce: acompaña sin robar protagonismo.
Precio y disponibilidad, no vamos a mentir: el piñón está por las nubes y su calidad es irregular. Pero si el resultado no fuese mejor, no lo haríamos.
Dónde lo usamos
- Tosta de burrata italiana, jamón natural y pesto casero (9,80 €)
- Pesto sándwich, con encurtidos y mozzarella
- Tosta de burrata, pavo 95% y pesto
Cómo hacerlo en casa
- Albahaca fresca, hojas sin tallo. Sécalas bien.
- Anacardos ligeramente tostados en sartén, sin aceite. Esto multiplica el sabor.
- Ajo con moderación: uno pequeño para un buen manojo.
- Queso curado rallado y aceite de oliva virgen extra en hilo.
- Tritura por tandas, sin pasarte: el pesto machacado sabe mejor que el pesto convertido en puré.
Truco: pasa las hojas de albahaca diez segundos por agua hirviendo y luego a agua con hielo. Mantienen el verde intenso durante días en vez de oxidarse a marrón.
Aviso de alérgenos
Lleva frutos de cáscara (anacardos) y leche. Está marcado en nuestra carta de alérgenos, pero conviene recordarlo si hay alergia en la mesa.
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