24 de septiembre de 2026 · La Galga

El pesto de anacardos: por qué no lleva piñones

Hacemos el pesto en casa y con anacardos. No es por ahorrar: es porque sale mejor para lo que lo usamos.

El pesto genovés lleva albahaca, ajo, piñones, parmesano y aceite de oliva. El nuestro cambia una cosa.

Por qué anacardos

Textura. El anacardo es más graso y más blando que el piñón, y al triturarlo genera una crema mucho más untuosa. Para una tosta o un sándwich eso importa: un pesto demasiado suelto se escurre y empapa el pan.

Sabor. El piñón tiene un punto resinoso muy característico que es maravilloso en pasta pero que puede competir con la burrata o el pavo. El anacardo es más neutro y dulce: acompaña sin robar protagonismo.

Precio y disponibilidad, no vamos a mentir: el piñón está por las nubes y su calidad es irregular. Pero si el resultado no fuese mejor, no lo haríamos.

Dónde lo usamos

  • Tosta de burrata italiana, jamón natural y pesto casero (9,80 €)
  • Pesto sándwich, con encurtidos y mozzarella
  • Tosta de burrata, pavo 95% y pesto

Cómo hacerlo en casa

  1. Albahaca fresca, hojas sin tallo. Sécalas bien.
  2. Anacardos ligeramente tostados en sartén, sin aceite. Esto multiplica el sabor.
  3. Ajo con moderación: uno pequeño para un buen manojo.
  4. Queso curado rallado y aceite de oliva virgen extra en hilo.
  5. Tritura por tandas, sin pasarte: el pesto machacado sabe mejor que el pesto convertido en puré.

Truco: pasa las hojas de albahaca diez segundos por agua hirviendo y luego a agua con hielo. Mantienen el verde intenso durante días en vez de oxidarse a marrón.

Aviso de alérgenos

Lleva frutos de cáscara (anacardos) y leche. Está marcado en nuestra carta de alérgenos, pero conviene recordarlo si hay alergia en la mesa.