El café descafeinado también puede estar bueno
Tiene mala fama y muchas veces con razón. Pero un descafeinado bien hecho no tiene nada que envidiar.
"Un descafeinado" es una de esas comandas que en muchos sitios se sirven con desgana. No debería ser así.
Por qué tiene mala fama
Porque históricamente se descafeinaba café malo. Si el grano de partida ya era mediocre y encima el proceso era agresivo, el resultado era ese café plano y acartonado que todos hemos tomado.
Cómo se quita la cafeína
Hay varios métodos. El que importa:
El método del agua (conocido como Swiss Water o similar) usa solo agua y filtros de carbón para arrastrar la cafeína, sin disolventes químicos. Es más caro y respeta mucho mejor los aromas del café.
Cuando un descafeinado está bueno, casi siempre es por aquí.
Qué esperar
Un buen descafeinado de especialidad conserva el cuerpo y buena parte del perfil del origen. No es idéntico al con cafeína —siempre pierde algo de complejidad— pero está lejos del café soso de máquina.
Cuándo tiene todo el sentido
- Por la tarde, si te quita el sueño.
- Durante el embarazo o la lactancia, si te apetece un café con leche de verdad.
- Cuando ya vas por el tercero del día y el cuerpo dice basta.
- Si eres sensible a la cafeína y aun así te gusta el ritual.
Un apunte
El descafeinado no es "sin cafeína" del todo: la ley permite un pequeño porcentaje residual. Es una cantidad mínima, pero conviene saberlo si tienes una sensibilidad muy alta.
Si lo pides aquí, dinos cómo lo tomas y lo preparamos con el mismo cuidado que cualquier otro café. Faltaría más.
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