Cinco desayunos del mundo que nos gustaría traernos
De Estambul a Melbourne. Ideas que hemos visto viajando y que explican por qué nuestra carta es como es.
Nuestra carta no salió de la nada. Buena parte viene de cosas vistas fuera y traducidas a lo que hay aquí.
Turquía · el desayuno interminable
El kahvaltı turco es una mesa entera: quesos, aceitunas, tomate, pepino, huevo, mermeladas, pan y té sin parar. La filosofía es compartir y no tener prisa.
De ahí vienen nuestros huevos turcos y, en general, la idea de que un desayuno puede ser una comida de verdad.
Australia · la cultura del café
Melbourne y Sídney son responsables de medio brunch moderno: el flat white, el aguacate en tosta, la obsesión por el café bien hecho y los locales donde el barista es una figura respetada.
Nuestro flat white viene directamente de ahí.
Israel · el desayuno de mercado
Shakshuka, hummus, tahini, ensaladas frescas a primera hora. La combinación de verdura, legumbre y huevo, con especias y limón.
El tahini que usamos en una de nuestras tostas y el gusto por el yogur salado tienen esa raíz.
Japón · el pan y el detalle
El shokupan, ese pan de molde extraordinariamente esponjoso, y la cultura del kissaten, las cafeterías donde el café de filtro se prepara con una parsimonia casi ceremonial.
Nuestro respeto por el filtro y por el pan tostado en mantequilla bebe de ahí.
México · el desayuno con picante
Huevos con salsa, chile, aguacate, lima. La idea de que un desayuno puede llevar acidez y picante y ser mejor por ello.
Y lo nuestro
Sobre todo eso, aquí ponemos el aceite de oliva, el jamón, el tomate y la tortilla de patata. Un desayuno malagueño con las mejores ideas de fuera. Eso es, en realidad, toda nuestra carta.
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