Desayunar con niños: cómo lo llevamos
Somos un local pequeño y no tenemos parque de bolas, pero hay maneras de que salga bien para todos.
Vienen bastantes familias, sobre todo los fines de semana. Vamos a ser útiles y honestos a la vez.
Lo que sí tenemos
- Crepes (desde 4,50 €), que funcionan siempre. El de miel y limón, el de Nutella o el de jamón y queso.
- Tostas sencillas: tomate y aceite, o mantequilla y mermelada casera.
- Pancakes de avena con fruta.
- Zumo de naranja natural y limonada casera.
- Griego Bowl, para los que comen yogur sin protestar.
Lo que no tenemos
No tenemos menú infantil, ni tronas de sobra, ni una zona de juegos. Somos un local pequeño de barrio y hay días en que el espacio entre mesas es el que es.
Preferimos decirlo antes que fingir lo contrario.
Las mejores horas
Temprano. Entre semana a partir de las 8:30 y los fines de semana en cuanto abrimos, a las 9:00. La sala está tranquila, hay sitio de sobra y la cocina va sin agobios, así que los platos salen rápido, que con niños es media batalla.
La peor hora es entre las 12 y las 14 en fin de semana.
Un truco que funciona
Pedid una cosa para compartir en cuanto os sentéis —una tosta de tomate, unos crepes— para que haya algo en la mesa desde el minuto uno. La espera es lo que rompe cualquier desayuno con niños pequeños.
Y una petición
Si el peque anda suelto, echadle un ojo cerca de la barra: por ahí salen platos calientes y cafés a temperatura. Es lo único que os pedimos.
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